Utilizando el panel digital en mi aula

La legislación educativa vigente fundamenta que una de las principales bases del sistema educativo actual es la de garantizar una formación integral del alumnado, formando ciudadanos activos y contribuyendo al pleno desarrollo de su personalidad.

En los últimos años, la sociedad sufrió múltiples cambios, entre los que podemos destacar el uso generalizado de las tecnologías de la información y de la comunicación en diferentes contextos de la vida cotidiana. Es por ello, que la escuela, debido a su carácter educativo y siendo una institución ideal para la transmisión de diferentes conocimientos, no puede permanecer ajena a estos cambios, adaptando la formación del alumnado a los requisitos actuales y futuros.

El centro en el que trabajo actualmente, apuesta, entre otras cosas, por la integración de las nuevas tecnologías en las aulas y en el trabajo con el alumnado. Durante este curso (2022-2023) recibimos en el centro diez paneles digitales que supusieron cambios en la práctica docente.

El hecho de contar en nuestras aulas con esta herramienta facilitó la integración de las TICS en las actividades propuestas a nuestro alumnado, así como el trabajo con las niñas y niños para que puedan formarse como competentes digitales. Estas pantallas tienen dos modos de trabajo, pueden usarse como un ordenador (en la función de PC) o como una pizarra digital propiamente dito. En mi caso, la función de PC es de gran ayuda para trabajar con los niños y niñas en la sesións en las que empleamos portátiles, pues tanto estos dispositivos como la pantalla usan la maqueta Abalar. Durante dichas sesiones, yo puedo llevar a cabo propuestas más guiadas en las que tengo la posibilidad de realizar las tareas y actividades programadas y ellos pueden seguir los pasos indicados, lo que les resulta de gran ayuda. Esta entrada también la uso para realizar las típicas acciones que se harían con un ordenador (ver una película, guardar fotos, trabajos o grabaciones de los mismos ordenados en carpetas...). Además, en el fondo de pantalla también podemos escribir con el lápiz propio del tablero, cambiar los colores... y, como cualquier ordenador, lo usamos para buscar información (tanto en gran grupo para resolver actividades comunes como en pequeño grupo en las sesiones de retos).

Por otro lado, tenemos la “función de pantalla” a la que yo le doy mucho uso. Para mí es de mucha utilidad a app denominada “consejo” que funciona como una pizarra normal donde los niños y niñas pueden escribir, dibujar o hacer diferentes actividades (cambiando los colores y el tamaño de letra, la tipografía seleccionando el escrito...). Además, la app “consello” tiene una serie de herramientas que tienen mucho potencial: se puede insertar una pauta para escribir, usar un esquema de mapas conceptuales, esquemas de fracciones, tablas, regletas, formas geométricas... En mi caso, siempre tengo una cámara conectada al USB y obtengo fotos de los diferentes trabajos que vamos a realizar en la clase y escribo sobre los mismos (como si lo hubiera estado haciendo en el propio papel) para guiar a los niños y niñas. Esta última es la función que más uso.

Además, es un instrumento muy útil para realizar actividades de refuerzo (grafía de las letras, pues el trazo de las mismas debe aprenderse antes en vertical que en horizontal; grafomotricidad...) y de procesos psicológicos básicos (memoria, atención...), pues es un elemento muy motivador para los niños y niñas. Las asambleas creadas en aplicaciones de presentaciones u otras actividades que también acostumbran a ser más motivadoras para el alumnado, son otro recurso muy recurrido en las mismas. En mi aula también ponemos, en momentos de mucho ruido o en los que los chicos y chicas necesitan calmarse, música relajante o juegos que los motivan para controlar el volumen de voz (bouncy balls).

Resulta interesante también la aplicación para emitir contenido desde otros terminales, por lo que el móvil, que ya es una herramienta más de trabajo, también se emplea para transferencia directa de imágenes o vídeos.

En definitiva, estos paneles digitales con los que se están dotando los centros educativos suponen un gran salto cualitativo con respecto a las anteriores pizarras interactivas, con una calidad de imagen infinitamente mejor y sin sombras molestas que dificultan la visión.

Creo que serán un recurso muy importante que nos permitirá a caminar de la mano de la sociedad en la que estamos viviendo y mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, permitiéndonos formar a ciudadanos activos y competentes digitalmente.


 

Autora: Cristina Trigo Oroza

Centro educativo: CEIP San Tomé (Cambados)

 

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